Novedades de la plataforma v2.66.895
Publicado el: 21 Sep, 2026
La versión vigente es la v2.66.895, del 20 de septiembre de 2026. Treinta versiones en tres días, sobre tres frentes: el mostrador, la fábrica y el dinero. Agrupadas por tema.
El mostrador, a prueba del botón apretado dos veces
Es la escena de todos los días: el sistema tarda, el cajero vuelve a confirmar, y aparece la duda de si se cobró una vez o dos. Ahora cada venta del punto de venta se reconoce por su identidad: un reintento con el mismo contenido devuelve la misma venta, la misma cobranza y el mismo vuelto, sin mover stock ni dinero de nuevo. Y si lo que se manda es distinto, no se mezcla con la anterior: queda bloqueado y a la vista.
Las ventas suspendidas, el historial del día, el resumen y el ticket pertenecen al puesto y al operador exactos, no al almacén en general. Dos cajas en el mismo local dejaron de verse la una a la otra.
Nada se mueve antes del CAE
Cuando el comprobante es electrónico, la venta queda preparada pero no descuenta stock, no genera deuda, no toca la caja ni la cobranza hasta que AFIP devuelve el CAE. Si el pedido se rechaza o queda esperando, no hubo efectos que deshacer. El ticket fiscal y la factura manual, que no dependen de una respuesta remota, cierran su circuito en el momento.
Si algo se corta después de facturar, la venta conserva lo que le falta y un reintento completa sólo lo pendiente: cuenta corriente, comisiones, libro de IVA y expediente. Nunca dos veces lo mismo.
Devolver por donde se cobró
Una devolución en el mostrador vuelve por el medio original, con su moneda y su cotización histórica: el efectivo en dólares vuelve en dólares, y no se convierte a pesos para cerrar más rápido. Con tarjeta, el sistema distingue el cupón todavía no acreditado —que simplemente se reduce— del que ya se cobró, que se debita de su cuenta de liquidación. La nota de crédito se prepara sin efectos hasta que el operador confirma la referencia que devolvió la terminal.
El cierre de caja pasó a ser por moneda: cada una con su saldo esperado, su conteo, su diferencia y su responsable. Los informes del cierre son de sólo lectura, así que revisar no cambia lo cerrado.
La fábrica sabe lo que le costó cada cosa
El taller externo dejó de ser un gasto suelto: la factura del tallerista congela moneda, cambio y neto, y ese costo entra una sola vez al producto. La contabilidad lo reclasifica de compras a producción en proceso, como corresponde. Si la orden se rinde en partes, el costo se reparte proporcionalmente y la última rendición absorbe los centavos, sin duplicar.
Armar un combo físico exige, antes de habilitar el botón, que la misma selección tenga stock suficiente y costo válido. Si falta algo, el sistema dice qué y por qué, en lugar de ejecutar a medias.
Y hay un cierre industrial que concilia todo junto: rendiciones, taller externo, costo físico de las ventas, gastos, comisiones, despachos, cobranzas y contabilidad, en pantalla y en Excel, sin recalcular la historia con los precios de hoy.
Cuánto costó lo que vendiste
Cada venta reconoce el costo promedio del movimiento físico exacto que salió del almacén, y lo separa del costo comercial. Vale igual para el mostrador, la venta directa, la tienda online y Mercado Libre. Un kit virtual reconoce el costo de sus componentes; un combo ya armado, el de la existencia terminada. Si hubo remito antes de la factura, el costo se distribuye al vincular cada renglón. Y una devolución revierte ese valor, no un promedio recalculado después.
Los gastos de reparto y los pagos de comisiones también conservan su cuenta, su centro de costo y su caja o banco exactos, y una anulación revierte exactamente lo que se había registrado.
El dinero, con una sola puerta
Toda la tesorería pasó a entrar por un solo lugar, y eso se nota en lo de siempre: que dos personas registren el mismo movimiento, que una importación se repita, que una transferencia quede a mitad de camino.
- Bancos: alta manual, importación del extracto y conciliación comparten la misma puerta. Repetir una operación devuelve la que ya existe, sin duplicar el saldo. Una importación cortada se retoma.
- Ingresos y egresos de fondos: documento, instrumentos, saldos, contabilidad y expediente se confirman como una sola unidad. Si falla, no queda media operación.
- Transferencias entre cajas: salida y entrada van atadas. Aceptar dos veces no mueve la plata dos veces.
- Transferencias entre cuentas propias: exigen la misma empresa, la misma moneda y cuentas contables distintas antes de mover nada.
- Depósitos: efectivo, cheques y cupones en una boleta que conserva de dónde salió cada cosa. El efectivo exige caja y arqueo abiertos; los cheques, su cartera; las tarjetas, su cuenta de liquidación con el plan y la comisión congelados.
- Rendiciones de caja: el saldo, los límites y las alertas se calculan por empresa y responsable exactos, incluso cuando la misma persona opera en varias.
Cheques y cotizaciones, por fin en un solo lugar
Los cheques de terceros, los propios y los eCheq tienen ahora un único ciclo: alta, movimiento, endoso, depósito, rechazo, anulación y ubicación. Un cheque recibido nace sólo desde una cobranza o un ingreso de fondos; uno entregado, sólo desde un pago o un egreso. Las chequeras se administran por empresa, con rangos que no se superponen y anulación auditable.
Las cotizaciones son por empresa, con su fecha, su par de monedas y su historial. Documentos e informes resuelven cada conversión con la cotización que corresponde a esa fecha, no con la de hoy: un informe de marzo se sigue leyendo como en marzo.
El contador entra a mirar, no a tocar
El Portal Contador quedó estrictamente de sólo lectura: tablero, asientos y los cinco libros habilitados, siempre dentro de la empresa y el espacio con los que entró, y conservando ese contexto al exportar. Dejó de exponer acciones de escritura. Tiene su propia guía ilustrada en el Centro de Ayuda.
Libros de IVA e informes con alcance explícito
Libro de IVA Ventas, Compras, posición de IVA y los archivos fiscales —CITI, IVA Digital, RICV, SICORE— comparten una sola lectura por empresa y espacio, con la sucursal como filtro explícito. Sin selección se consolidan únicamente las sucursales de la misma empresa: se terminó la duda de qué entró en el total.
Se sumaron diez informes contables operativos —ventas, compras, impuestos, fondos, cuentas corrientes, rentabilidad y resultados— que entregan exactamente las mismas filas en pantalla y en Excel. El detalle conserva la moneda original, y los totales en pesos sólo incluyen comprobantes con cotización histórica demostrable. La rentabilidad compara contra el costo físico reconocido, no contra una estimación.
Análisis financiero, BI y CashFlow
Las tres superficies de análisis quedaron alineadas con el mismo alcance y la misma evidencia que los informes: el Análisis Financiero y los reportes de BI declaran sobre qué empresa y qué espacio están hablando, y el CashFlow muestra sus carriles financieros de forma demostrable, con el detalle que explica cada número.
Y una actualización que no te deja a oscuras
Mientras el sistema se actualiza, la página de espera es autosuficiente: no consulta la base ni carga estilos o imágenes del sistema que se está reemplazando, así que se sigue leyendo aunque adentro esté todo en movimiento. Y no reenvía operaciones al volver.
El Centro de Ayuda, con setenta y dos artículos
Diez artículos nuevos, uno por circuito: consultar contabilidad desde el Portal Contador, los libros de IVA, los informes contables, el Análisis Financiero, los reportes de BI, el CashFlow, el tablero durante una actualización, confirmar y reimprimir una operación en el mostrador, el costo de venta físico y la conciliación del cierre industrial. Dieciocho temas, setenta y dos artículos, que se leen completos en el Centro de Ayuda sin entrar al sistema.
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